Lo kitsch y lo elegantoso se aproximan conectando mentalmente la calles Takeshita (竹下通り), peatonal, bulliciosa, ecléctica y disparatada; con la avenida Omotesando (表参道), elegante y elitista.
Shibuya (渋谷区 Shibuya-ku) es un distrito de Tokio (Japón). Se trata principalmente de un distrito comercial y de entretenimiento. Shibuya es conocido por el Scramble Kousaten (スクランブル 交差点), popularmente reconocido como el más abarrotado del mundo y en el que se inturrempe completamente la circulación permitiendo que se crucen las calles que afluyen y las diagonales que se forman.
El cruce da a la plaza Hachikō (ハチ公), en honor a un perro que esperaba en este lugar a su amo cuando regresaba del trabajo y que siguió haciéndolo años después de su muerte.
Yo me ahorraría la película ... e iría directamente a este vídeo.
Toshogu Shrine (東照宮, Tōshōgū) es el lugar donde descansan los restos de Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato de Tokugawa, que gobernara Japón por más de 250 años, hasta 1868.
En Toshogu, Ieyasu aparece venerado como la deidad Tosho Daigongen, "Gran Deidad de la Luz Brillante del Este".
Linternas, a la entrada.
El conjunto del Santuario está formado por más de una docena de edificios distribuidos en una boscosa montaña evocadora, a la que la niebla y la llovizna del día de nuestra visita dotaban de una atmósfera absolutamente mágica.
En la visita, lo primero que encontramos son un grupo de almacenes ostentosamente decorados. De hecho, todos los edificios del conjunto aparecen decorados con incontables tallas de madera recubiertas con pan de oro hasta un extremo de preciosismo como no habíamos podido contemplar en ningún otro rincón de Japón.
Aunque la decoración es prolija, las miradas de todos pronto nos ayudaron a encontrar a "los tres monos sabios": Mizaru (見猿), Kikazaru (聞か猿) y Iwazaru (言わ猿) ... no ver, no oír, no decir.
Mizaru, Kikazaru y Iwazaru
Panorámica de los almacenes
Linternas
Pagoda de Toshogu ... la tierra, el agua, el fuego, el viento y el cielo.
A continuación de la zona de los almacenes accedemos a la puerta de Yomeinon, probablemente una de las estructuras más ornamentadas de Japón. Franqueando la puerta llegamos hasta el edificio principal del templo.
Más allá del Torii, al final de la escalinata: la puerta de Yomeinon
Panorámica de la fastuosa puerta de Yomeinon
A la derecha del edificio del santuario se encuentre la puerta de Sakashitamon de donde nace una larga escalinata que conduce, montaña arriba, a través del bosque hasta el mausoleo de Tokugawa Ieyasu. Al final, el austero mausoleo parece poner un contrapunto abrupto a los excesos ornamentales que lo preceden. Pero no es así ...
En Asakusa, tenemos el templo más antiguo de Tokio, el templo budista de Sensō-ji (金龍山浅草寺).
En el año 645 fue fundado el primer templo para la veneración del bodisatva Kannon, encontrada 20 años antes por unos pescadores.
El templo resultó destruido durante los bombardeados de la Segunda Guerra Mundial. siendo posteriormente reconstruido como símbolo de resurgimiento del pueblo japonés.
La primera de las puertas del templo, Kaminarimon, es una inmensa estructura de color rojo con un enorme farol de papel rojo, con los caracteres de kaminarimon escritos en negro, y sendas deidades (el viento y el trueno) a ambos lados de la puerta, guardando el acceso.
Puerta de Kaminarimon
Más adelante, después de una calle con pequeños negocios, llegamos a la puerta Hozomon (宝蔵門) - la que fuera la antigua puerta principal del templo.
Linterna en la puerta de Hozomon
Panorámica de Hozomon
Cerca de las escaleras de acceso al salón principal, el salón Hondo, encontramos la zona de quema de barritas de incienso y el temizu-ya o zona de ablución (ver El humo purificador de Senso-ji).
El salón Hondo es Tesoro Nacional y guarda una réplica de Kannon.
Hondo
Hondo - beauty
En los aledaños del salón principal, dos osadas viajeras intentan adivinar su futuro a través de los omikuji: un papel en el que viene escrito (en perfecto japonés) la suerte que el futuro nos reserva. Para acceder a tan preciada información, primero se saca de una caja de madera un palillo que tiene escrito un código con el que se accede al papelito en cuestión.
Por supuesto, si la suerte que nos espera en el papel no nos complace, el papel se queda atado en unos alambres en las inmediaciones del templo, junto a otros omikuji que también desagradaron a sus receptores. Así dispuesto, los dioses se encargarán de que la mala suerte no nos atrape.
El sacerdote budista Ganjin pudo ser quien introdujera en Japón el incienso hacia el año 754 d.C.; el incienso aligera la carga de los pensamientos obsesivos, abre la mente y concita la paz y la tranquilidad. Por esta razón, a la entrada de los templos un pebetero permite a los visitantes zambullirse en el humo purificador.
El lago Ashi (芦ノ湖) es un lago originado por las avalanchas de piedras producidas por una gran erupción del volcán Hakone hace 300 mil años. Es una ubicación pintoresca que, con buenas condiciones climatológicas, ofrece una espectacular vista del monte Fuji.
En esta ocasión no fue posible. Las nubes lo cubrían todo y una pertinaz lluvia nos acompaño a lo largo de todo el recorrido. Del monte Fuji, tan solo la intuición de su inminente presencia, recordada continuamente por carteles y grabados.
Aunque no puedo dejar de contemplar la ausencia del monte Fuji con tristeza, con cierta decepción, prefiero verlo como un incentivo ineludible para regresar algún día.
En los "Alpes Japoneses" - la región montañesa de Hida -, Takayama (高山市) es una ciudad con un bello y bien conservado barrio antiguo - Sanmachi Suji - (del periodo Edo) y en el que abundan las fábricas tradicionales de sake. También merece una visita el santuario de Takayama (Takayama Jinja) y el museo de carrozas, en el centro de exposiciones Takayama Yatai Kaikan. Es la ciudad de referencia en las proximidades de aldeas históricas como la de Shirakawago.