domingo, 30 de noviembre de 2025

Điểm tham quan Năm Ớn



Điểm tham quan Năm Ớn es un pequeño claro junto al canal donde todo parece construirse con la misma lógica paciente del delta: madera ligera, techos de hoja y una economía doméstica que no oculta sus cicatrices. 
La parada quedó resumida como un espectáculo humilde de canción y música, aunque el adjetivo “humilde” aquí no es concesión: es la forma de vida de un territorio atrapado entre el empuje turístico y las tensiones de una Vietnam que avanza con contradicciones. 
El espectáculo empezó sin que nadie lo anunciara. Un đàn tranh apoyado sobre las rodillas y una voz femenina que, más que cantar, acariciaba sílabas antiguas. No buscaban aplausos; parecía que la música se tocaba para mantener a flote algo íntimo, casi comunitario. 

El espectáculo avanzó con una naturalidad que solo puede darse lejos de los grandes teatros. No había una gran coreografía, ni efectos, ni intención escénica. Lo único que importaba era la continuidad: una canción que hablaba del río cuando sube; otra que recuperaba versos prohibidos décadas atrás.

No puedo dejar de pensar en cómo estos pequeños actos culturales sostienen una identidad que ninguna macroinfraestructura puede reemplazar. Năm Ớn no es un gran destino; es una pieza del mosaico del delta, vulnerable a las sequías, al turismo masivo y a decisiones políticas tomadas demasiado lejos de aquí. Precisamente por eso este tipo de recitales —tan despojados— funcionan como testimonio: no solo entretienen, también preservan.