Neri y la patrona destituida

Baixada de Santa Eulàlia, Barcelona
Canon EOS 5D Mark III | ISO 400 | Canon 24-105 @35mm | f/9 | 1/100s

Las imágenes son de la plaça de Sant Felip Neri y de un par de calles a su alrededor.
Entrando hacia la plaza, por la calle Montjuïc del Bisbe: el negocio de las EBike+iPhone+APP. "Self-Guides", ... lo de toda la vida, pero bien publicitado.


Montjuïc del Bisbe, Barcelona: EBike+iPhone+APP
Canon EOS 5D Mark III | ISO 800 | Canon 70-200 @100mm| f/4.5 | 1/100s


Montjuïc del Bisbe, Barcelona: Estrella abandonada
Canon EOS 5D Mark III | ISO 1250 | Canon 70-200 @165mm| f/4 | 1/200s







Un poco más adelante, pero sin llegar a la plaza, ... otro rastro de civilización: el bote de cerveza abandonado a su suerte. Y al otro extremo del espectro - ahora ya sin ironía - una muestra de "civilización civilizada": personas, sentadas a la todavía escasa sombra de primera hora de la tarde, dibujando detalles de la plaza. Todo ello envuelto en un silencio especial, mágico.


Plaça de Sant Felip Neri, Barcelona: personas dibujando bocetos
Canon EOS 5D Mark III | ISO 500 | Canon 24-105 @32mm| f/7.1 | 1/60s 

Salimos de la plaça de Sant Felip Neri camino de la Baixada de Santa Eulàlia; estrecho y ligeramente empinado callejón por donde cuenta la tradición que arrojaron rodando a Santa Eulàlia, metida dentro de un barril repleto de cristales, puntas y objetos punzantes en general; y éste era solo uno, el noveno, de los 13 tormentos a los que fue condenada por Daciano, gobernador de Barcino allá por el año 300 d.C.
La imagen de la Santa nos recuerda el lugar del martirio.

Baixada de Santa Eulàlia, Barcelona: Santa Eulàlia
Canon EOS 5D Mark III | ISO 400 | Canon 24-105 @47mm| f/9 | 1/40s
Por cierto, en un arrebato de modernidad - impropio incluso de nuestros tiempos, Santa Eulàlia fue destituida (como patrona de Barcelona) por incompetencia. Le arrebató el puesto la Mare de Déu de la Mercè, que, por lo que parece, resultó más eficaz librando a la ciudad de una plaga de langosta (el ortóptero, se entiende). Como vulgares políticos, la Santa despechada se venga de su correligionaria - nunca mejor dicho - y de sus ex-fieles llorando el día de la Mercè (que es la razón real y científica que explica la frecuente presencia de la lluvia en el día de celebración de la neo-patrona).